8 Mitos y realidades de las infecciones vaginales

Mitos de las infecciones vaginales

Les pedimos a nuestras ginecólogas de ciudad de México que hicieran una lista de lo que sus pacientes siempre les preguntan acerca de las infecciones en su zona íntima,  y estos son los 8 mitos y realidades de las infecciones vaginales más frecuentes en nuestra comunidad. 

¿Por qué ocurren las infecciones vaginales?

Anatómicamente, la vagina es la cavidad que hay entre la vulva, la parte exterior del aparato genital y el cuello del útero o cérvix: está cubierta por membranas mucosas que mantienen su humedad y acidez. La vagina es tan sensible,  que con tan sólo modificar su pH (acidez), puede propiciar comezón, ardor o secreciones vaginales con olores y colores poco habituales, estos son los síntomas más comunes de una infección íntima.

Las infecciones vaginales pueden causar problemas de fertilidad, bajo deseo sexual, estrés e inseguridad de no ser tratadas a tiempo. Un tratamiento inadecuado puede incidir de manera negativa en la salud reproductiva y sexual de quien se automedica.

Sólo le pasa a las mujeres que tienen relaciones sexuales vaginales

¡Falso! La realidad es que la vagina tiene un pH ácido que funciona como escudo protector para mantener el equilibrio de los microorganismos (bacterias y hongos) que habitan de forma natural en ella y son conocidos como flora vaginal normal.

Cuando ocurre una alteración en el sistema inmunológico, se altera el pH, ocasionando un desequilibrio de la flora vaginal, lo cual propicia una infección vaginal, por lo tanto, todas las mujeres sin importar que tengan o no relaciones sexuales son propensas a tener una infección vaginal.

Por ejemplo, una cándida, puede estar presente en la vagina y no ser un agente agresor a menos de que el sistema inmunológico disminuya y exista una alteración en el pH, lo cual tendrá como consecuencia un aumento en la cándida ocasionando: comezón, irritación o flujo vaginal.

Sólo le ocurren a mujeres que no tienen una higiene adecuada

Las infecciones vaginales pueden ocurrir por distintas causas como: ingerir antibióticos, embarazo, diabetes; los baños de burbujas; uso de ropa interior sintética, uso de ropa húmeda o ajustada.

Recuerda que se propician a causa de un desequilibrio normal de las bacterias de la vagina o un incremento en la producción del hongo cándida.

Las niñas menores de 12 años, no pueden tener infecciones vaginales

¡Falso! La vagina es un canal muscular cerrado que se extiende hasta la vulva, la parte dentro de esta se encuentra el clítoris y la uretra.

Estos órganos están resguardados por los labios mayores y menores, que al ser húmedos son una fuente ideal para propagación de infecciones íntimas, por ello las infecciones vaginales pueden ocurrir a niñas, adolescentes y mujeres de cualquier edad.

¿las mujeres tienen más riesgo de tener infecciones íntimas que los hombres?

¡Esto es una realidad! Recuerda que la anatomía de la parte externa de los genitales femeninos (la vulva) es más propicia a que la mujer tenga más infecciones que el varón, porque en la mujer es una cavidad húmeda, por tanto, cualquier germen que se alberga en esta zona se va a multiplicar y propiciará una infección.

Por ello es muy importante conocer tus partes íntimas y revisar con un espejo su anatomía.

Se estima que las mujeres en edad reproductiva, por lo menos una vez al año puede tener una infección vaginal.

Tener flujo vaginal es malo

¡Falso! Todas las mujeres tienen un flujo vaginal “normal” cuya consistencia es la de una clara de huevo.

El flujo vaginal contiene moco cervical, células muertas y bacterias benéficas que mantienen la vagina libre de infecciones; en pocas palabras el flujo vaginal es una lubricación normal y necesaria generada por nuestro cuerpo,

Este flujo se hace más notorio ocho días después del ciclo menstrual, es muy importante identificarlo como algo benigno y natural.

Cuando el flujo habitual presenta alteraciones en color u olor es un síntoma de una infección vaginal.

La menstruación propicia infecciones vaginales

¡Realidad! Durante la menstruación se producen cambios hormonales que afectan al pH de la vagina, es por ello que antes y después de la menstruación las mujeres son más propensas a tener una infección vaginal.

Las mujeres embarazadas tienen más probabilidad de desarrollar una infección vaginal.

Realidad: Durante el embarazo existen muchos cambios hormonales que además de alterar el ph, propician cambios en la composición del flujo vaginal.

Las duchas vaginales sirven para atacar o prevenir infecciones vaginales

Muchas mujeres se angustian por su higiene íntima y deciden utilizar duchas vaginales. Las duchas vaginales pueden eliminar las bacterias habituales y protectoras de la vagina y reducir la acidez vaginal, lo que aumenta la aparición de infecciones íntimas.

La vagina realmente es muy higiénica, se limpia sola. Sin embargo, la vulva es una parte del cuerpo que debemos limpiar. Es recomendable lavar los labios vaginales y la piel alrededor de la abertura de la vagina con un jabón neutro.

Las infecciones vaginales

Las infecciones vaginales pueden producir un flujo verdoso o gris espeso con olor a pescado o blanco. Generalmente van acompañadas de picazón o irritación, pero existen otras razones por las que tu cuerpo puede estar produciendo más flujo de lo normal (como las pastillas anticonceptivas).

Si sospechas que tienes una infección, pero no estás segura, lo más recomendable es consultar a tu ginecólogo. No olvides que en Clínicas Reina Madre tenemos una amplia red de ginecólogos que te atenderá bajo un ambiente cálido y profesional. 

¡Consulta con uno de nuestros ginecólogos!